Frida kahlo (Dos Cartas)



Carta a Jacqueline Lamba

Desde que me escribiste, en aquel día tan claro y lejano,
he querido explicarte, que no puedo irme de los días,
ni regresar a tiempo al otro tiempo.
No te he olvidado –las noches son largas y difíciles-.
El agua. El barco y el muelle y la ida,
que te fue haciendo tan chica, desde mis ojos,
encarcelados en aquella ventana redonda,
que tú mirabas para guardarme en tu corazón.
Todo eso está intacto.

Después, vinieron los días, nuevos de ti.
Hoy, quisiera que mi sol te tocara.

Te digo que tu niña es mi niña, los personajes títeres
arreglados en su gran cuarto de vidrio, son de las dos.
Es tuyo el huipil con listones solferinos.
Mías las plazas viejas de tu París,
sobre todas ellas, la maravillosa Des Vosges tan olvidada y tan firme.
Los caracoles y la muñeca-novia, es tuya también
-es decir-, eres tú.
Su vestido, es el mismo que
no quiso quitarse el día de la boda con nadie,
cuando la encontramos casi dormida
en el piso sucio de una calle.

Mis faldas con olanes de encaje y la blusa antigua
que siempre llevaba hacen el retrato ausente,
de una sola persona. Pero el color de tu piel,
de tus ojos y tu pelo cambian con el viento de México.

Tú también sabes que todo lo que mis ojos ven
y que toco conmigo misma, desde todas las distancias, es Diego.
La caricia de las telas, el color del color,
los alambres, los nervios, los lápices,
las hojas, el polvo, las células, la guerra y el sol,
todo lo que se vive en los minutos de los no-relojes y los no-calendarios y de las no-miradas vacías, es él.
Tú lo sentiste, por eso dejaste que me trajera el barco
desde El Havre, donde tú nunca me dijiste adiós.

Te seguiré escribiendo con mis ojos, Siempre.


Carta a Diego Rivera

Espejo de la noche.
Tus ojos espadas verdes dentro de mi carne,
ondas entre nuestras manos.
Todo tú en el espacio lleno de sonidos
-en la sombra y en la luz-.

Tú te llamas AUXOCROMO -el que capta el color-.
Yo CROMOFORO –la que da el color-.

Tú eres todas las combinaciones de los números. La vida.
Mi deseo es entender la línea
la forma    la sombra    el movimiento.

Tú llenas y yo recibo.

Tu palabra recorre todo el espacio
y llega a mis células que son mis astros
y va a las tuyas que son mi luz.

Auxocromo - Cromoforo
Era sed de muchos años retenida en nuestro cuerpo.
palabras encadenadas que no pudimos decir
sino en los labios del sueño.
Todo lo rodeaba el milagro vegetal
del paisaje de tu cuerpo.
Sobre tu forma, a mi tacto respondieron
las pestañas de las flores, los rumores de los ríos.
Todas las frutas había en el jugo de tus labios,
la sangre de la granada,
el tramonto del mamey
y la piña acrisolada.

Te oprimí contra mi pecho
y el prodigio de tu forma penetró
en toda mi sangre por la yema de mis dedos.
Olor a esencia de roble,
a recuerdo de nogal,
a verde aliento de fresno.
Horizontes y paisajes que recorrí con el beso.

Un olvido de palabras
formará el idioma exacto
para entender las miradas
de nuestros ojos cerrados.

Estás presente, intangible
y eres todo el universo
que formo en el espacio
de mi cuarto.

Tu ausencia brota temblando
en el ruido del reloj; en el pulso de la luz;
respiras por el espejo.

Desde ti hasta mis manos, recorro todo tu cuerpo,
y estoy contigo un minuto
y estoy contigo un momento.
Y mi sangre es el milagro
que va en las venas del aire
de mi corazón al tuyo.
LA MUJER.
EL HOMBRE.
El milagro vegetal del paisaje de mi cuerpo
es en ti la naturaleza entera.
Yo la recorro en vuelo que acaricia con mis dedos
los redondos cerros, penetran mis manos
los umbríos valles en ansias de posesión
y me cubre el abrazo de las ramas suaves,
verdes y frescas.

Yo penetro el sexo de la tierra entera,
me abraza su calor y en mi cuerpo
todo roza la frescura de las hojas tiernas.
Su rocío es el sudor de amante siempre nuevo.
No es amor, ni ternura, ni cariño,
es la vida entera,
la mía, que encontré al verla
en tus manos, en tu boca y en tus senos.
Tengo en mi boca el sabor almendra de tus labios.
Nuestros mundos no han salido nunca afuera.
Solo un monte conoce las entrañas de otro monte.

Por momentos flota tu presencia,
como envolviendo todo mi ser
en una espera ansiosa de mañana.
Y noto que estoy contigo.
En este momento lleno aún de sensaciones,
  tengo mis manos hundidas en naranjas,
Y mi cuerpo se siente rodeado por tus brazos.

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