jueves, 7 de abril de 2011

Joaquín Sabina (Ciento Volando de Catorce)



BAJO LOS PUENTES
(Para Luisito y Almudena)

Se trata de vivir por accidente,
se trata de exiliarse en las batuecas,
se trata de nacerse de repente,
se trata de vendarse las muñecas


Se trata de llorar en los desfiles,
se trata de agitar el esqueleto,
se trata de mearse en los fusiles,
se trata de ciscarse en lo concreto


Se trata de indultar al asesino,
se trata de insultar a los parientes,
se trata de llamarle pan al vino


Se trata de engañar a los creyentes,
se trata de colarse en el casino,
se trata de dormir bajo los puentes






MATAR LAS TARDES

Esta no es la embajada del reproche
ni el vademécum de lo que perdí,
para que llueva, para ser de noche,
es condición sine qua non to be
or not to be, como intuyó el bolero
calavera de un príncipe danés,
se equivoca la urgencia y el te quiero
que no vuelve la ausencia del revés.

Escribo sólo por matar las tardes,
por no ponerme a deshacer maletas,
por no arrastrarme por las estaciones,

por no andar, como el rey de los cobardes,
mustio, con un ramito de violetas,
en el sepelio de las decepciones






SIN ROMPER CRISTALES

Pasó por fin, se te cruzó un buen chico
(dime su gracia si te da la gana)
y rechacé el papel de indiano rico
mecenas del divorcio de tu hermana.

La noche que perdiste el miedo al miedo
fue tan corta que dura todavía,
por más que yo, maldito José Alfredo,
te diera más de lo que no tenía.

Me costará ¿qué quieres que te diga?
ser elegante sin romper cristales,
ahora que ni siquiera eres mi amiga.

No enseñan a olvidar las autoescuelas,
pero, hasta los feroces animales
lloran cuando los dejan a dos velas






SILICONA

Ni imploro tu perdón ni te perdono,
ni te guardo rencor ni te respeto,
si tardo en devolverte el abandono
repróchaselo al tono del soneto.

Rompe la veda, ensánchate, respira,
falsa moneda mancha a quien la acuña,
las heces de un amor, que era mentira,
no merecen el luto de una uña.

Ni sembraré de minas tu camino,
ni comulgo con ruedas de molino,
ni cambio mi mar brava por tu calma.

El matasanos que esculpió tus tetas,
de propina, lo sé por mis tarjetas,
te alicató con silicona el alma






PUNTOS SUSPENSIVOS

Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos






TAL PARA CUAL

Tú de farol, yo manco de una sota,
tú rica en vitaminas, yo desnudo,
tú carne de gallina, yo de jota,
tú huérfana de novio, yo viudo.

Tú cuento de calleja, yo en la inopia,
tú con queso, yo hueso de ciruela,
tú retrato robot, yo fotocopia,
tal para cual, yo virus, tú viruela.

Yo marino mercante en tierra firme
con ganas de matarte y de morirme,
tú anillo de brillantes, yo Juan lanas.

Tú lagrimón estilo cocodrilo,
yo agonizando, tú tensando el hilo,
dos pinchaúvas, dos cantamañanas






LA FLOR DE LA CANDELA

Evocaré el boliche clandestino
que desató mi lengua y tus botones,
¿qué panal libaré cuando el destino
me requise la miel de tus pezones?

Eccema de mis pilas agotadas,
badila de mis quieros y mis puedos,
zalema de pupilas deslumbradas,
teorema de las yemas de mis dedos.

Cada noche te asalto en la escalera,
vivo dilapidando amaneceres
con tu tanga de encaje por montera.

Laica patrona de la despedida,
yo te nombro, entre todas las mujeres,
la flor de la candela de mi vida